
A lo largo del tiempo, hemos podido ver que las TIC sufren un crecimiento exponencial. Este crecimiento se materializa tanto en la continua mejora de los dispositivos para que puedan realizar más operaciones simultáneas como en la capacidad de integración o de ser más y más pequeños.
En base a esto, surgen nuevas tendencias tecnológicas como es la denominada “Internet de las Cosas” o la capacidad de interconectar en red objetos cotidianos. Para ello, estamos viendo últimamente una serie de dispositivos que parecen destinados a esta filosofía. Es el caso del dispositivo que hemos conocido esta semana que mide tan solo 2 milímetros y que es capaz de sensorizar la temperatura de un lugar sin necesidad de alimentación.
Y es que parece ser que el tamaño sí importa. La última apuesta de la fundación Raspberry Pi es el nuevo Raspberry Pi Zero que cabe en la palma de la mano y que con sus 512 MB de RAM y su procesador a 1 GHz es capaz de ejecutar complejos programas integrándose en cualquier otro objeto.
Pero no solamente es importante el tamaño. CHIP es otro PC de estas características que nació con el lema “El primer PC del mundo de 9$” al que Raspberry ha contrarrestado estableciendo en 5$ el precio de la citada Raspberry Pi Zero.
De momento, estos dispositivos pueden ser utilizados como pequeños servidores web, un miniNAS, emuladores o media center. Pero quien sabe dónde está el límite. Una empresa de nuestra región como es föO se encuentra desarrollando el proyecto föO Station que consiste en una mini estación de telemedicina a fin de poder llevar la medicina a lugares como el tercer mundo.
Con esto, ya están trabajando algunas marcas en sensorizar elementos comunes de una cocina como son la lavadora o el frigorífico. Programas que nos indiquen cuando se nos ha acabado la leche o poder encender la lavadora desde el trabajo son tareas que se podrán realizar en un futuro no tan lejano.
Imagen: raspberrypi-spy.co.uk